Los conflictos en Oriente Medio no son coyunturales, sino estructurales. Sectarismo, tribalismo y extremismo ideológico sostienen regímenes cuya supervivencia depende del conflicto. Ali Omar Forozish plantea el modernismo conservador como una hoja de ruta para una paz sostenible, basada en tres pilares: liberalismo económico, conservadurismo cultural y transformación institucional.
La liberalización capitalista defiende el derecho individual a producir, comerciar y prosperar sin intervención estatal coercitiva. El conservadurismo cultural reivindica las raíces, tradiciones y valores como base de cohesión social frente al relativismo. La transformación institucional exige reemplazar regímenes autoritarios por sistemas fundados en justicia, derechos y libertad política.
Esta filosofía rechaza tanto el totalitarismo islámico como la tecnocracia secular. Afirma que la paz requiere libertad, y esta, fuerza moral.
Además, el texto analiza el legado de las guerras doctrinales entre suníes y chiíes, cuyo origen teológico se convirtió en arma política. Imperios como el otomano y el safávida institucionalizaron estas divisiones, que hoy persisten en conflictos como Yemen, Siria, Irak y Líbano. Irán, como potencia chiita, ha usado esta fractura para expandir su influencia mediante milicias como Hezbolá y los hutíes.
La propuesta no es diplomática, sino civilizatoria: cambiar las bases que perpetúan el conflicto. Una paz duradera exige valentía moral, libertad económica y reconstrucción institucional desde la raíz.
Por
Ali Omar Forozishnit